Este artículo es parte de la Guía completa de luxación e inestabilidad de hombro.
La lesión de Bankart es el daño más frecuente después de una luxación de hombro: el labrum, el «burlete» que rodea la glenoides, se despega del hueso. Cuando el hombro queda inestable, la reparación artroscópica vuelve a fijarlo en su lugar. Te explico cuándo esta cirugía es suficiente y cuándo conviene pensar en otra opción.
¿Qué es la lesión de Bankart?
Cuando la cabeza del húmero sale hacia adelante, arrastra el labrum y los ligamentos que se insertan en él. Esa zona queda despegada, como un sello que ya no cierra, y el hombro pierde uno de sus principales estabilizadores. En personas jóvenes, este daño explica que el hombro vuelva a salirse con movimientos cada vez más simples.
Si con la luxación también se fracturó un trozo del borde de la glenoides, hablamos de un Bankart óseo. Esa diferencia es clave para elegir la cirugía, como explico en el artículo sobre pérdida ósea.
¿En qué consiste la reparación artroscópica?
Mediante una cámara y pequeñas incisiones, se prepara el hueso de la glenoides y se colocan anclas: pequeños implantes con suturas de alta resistencia. Con esas suturas se vuelve a fijar el labrum y se tensan los ligamentos en su posición original.
- Anestesia: general, con bloqueo del plexo braquial.
- Duración: habitualmente alrededor de 1 a 1,5 horas.
- Hospitalización: en general el mismo día o una noche.

¿Cuándo es suficiente una reparación de Bankart?
La reparación de Bankart funciona muy bien cuando el problema está en las partes blandas y el hueso está prácticamente intacto. Suele ser una buena opción en:
- Pacientes con poca o ninguna pérdida ósea en el TAC.
- Personas con pocos episodios de luxación.
- Deportistas sin contacto, o actividades de menor exigencia sobre el hombro.
- Una lesión de Hill-Sachs pequeña o «on-track».
¿Cuándo conviene otra técnica?
El riesgo de que el hombro vuelva a salirse después de una reparación de Bankart aumenta cuando hay:
- Pérdida ósea significativa en la glenoides.
- Una lesión de Hill-Sachs que engancha (off-track).
- Edad joven combinada con deportes de contacto o competitivos.
- Hiperlaxitud importante o muchas luxaciones previas.
En esos casos el Latarjet artroscópico ofrece una estabilidad más confiable. Otra alternativa es sumar un remplissage, un procedimiento que «rellena» la lesión de Hill-Sachs con tendón y cápsula, cuando la glenoides está bien pero el Hill-Sachs es el problema.
Recuperación
La reparación de partes blandas necesita tiempo para cicatrizar al hueso, por lo que la protección inicial es algo más larga que en el Latarjet:
| Etapa | Qué ocurre |
|---|---|
| Semanas 0 a 4-6 | Cabestrillo, con ejercicios de codo, muñeca y movilidad protegida del hombro. |
| Semanas 6 a 12 | Recuperación del rango completo y comienzo del fortalecimiento. |
| 3 a 4 meses | Fortalecimiento avanzado y gesto deportivo sin contacto. |
| 5 a 6 meses | Regreso al deporte de contacto o de lanzamiento, si hay fuerza y confianza completas. |
Preguntas frecuentes
¿Las anclas se sacan?
No. Quedan dentro del hueso de forma definitiva y no suelen causar molestias.
¿Puedo operarme después de terminar la temporada?
Depende del riesgo de nuevas luxaciones y del daño acumulado. Lo analizo en luxación de hombro en deportistas.
¿Qué pasa si se vuelve a salir después de operarme?
Se estudia la causa y habitualmente se plantea una cirugía de revisión. Lo explico en reluxación después de la cirugía.
Para decidir si conviene operar y cuándo, revisa ¿Cuándo operar una luxación de hombro? y la guía completa de inestabilidad.

